PREGOREXIA: "El peligroso trastorno alimentario para la mujer embarazada"


El embarazo de una mujer es una etapa de cambios en todos los aspectos, especialmente físicos. Uno de los cambios físicos más notorios es el aumento de peso. Cuando una mujer embarazada se obsesiona con su aumento de peso, siente que se ve demasiado gorda y trata de evitar engordarse, puede haber desarrollado un desorden alimenticio conocido como pregorexia o anorexia del embarazo. 

Qué consecuencias tiene la pregorexia

De cualquier modo, las mujeres que lo padecen pueden sufrir problemas, tanto ellas como el feto. En el caso de las embarazadas, Martín advierte que pueden tener:

  • hipertension
  • Disminución en el volumen de líquido amniótico.
  • Desnutrición.
  • Descalcificación ósea.
  • Piel seca, agrietada y deshidratada.
  • Bradicardia yarritmias 
  • Baja producción de leche materna.
  • Desprendimiento placentario.

El bebé, por su parte, se puede ver afectado de las siguientes maneras:

  • Parto prematuro
  • Aumento de la probabilidad de complicaciones durante el parto.
  • Aumento de la probabilidad de fallecimiento del bebé durante el primer mes de vida.
  • Bajo peso.
  • Aumento de la probabilidad de retraso mental.
  • Insuficiencia respiratoria.
  • Alteraciones neurológicas.
  • Deficit de atencion con hiperactividad.

Por qué se da este problema

El origen del problema se debe a factores psicológicos, biológicos e interpersonales que predisponen en una persona el desarrollo de un trastorno de este tipo.

La principal causa de este trastorno es la presión social que existe sobre los patrones estéticos, y la excesiva intoxicación por parte de los medios de comunicación, que bombardean constantemente con anuncios sobre el cuerpo 10.

Los síntomas que sufren estas mujeres son los indicados por el ginecólogo:

  • Poca ganancia o pérdida de peso durante el embarazo.
  • Restricción de la mayoría de grupos de alimentos.
  • Sentimientos de miedo excesivo o ansiedad por la ganancia de peso.
  • Exceso de ejercicio para no ganar peso.
  • Inducción al vómito tras las comidas.
  • Fatiga excesiva.
  • Mareos o dolores de cabeza.
  • Evitar comidas para no engordar.
  • Dificultad en la concentración.
  • Obsesión por la reducción de peso.

Soluciones

Al tratarse de una enfermedad de base psiquiátrica, para el tratamiento de la pregorexia es necesario un equipo multidisciplinar especializado en este tipo de alteraciones que incluya un psiquiatra, obstetra, psicólogo, dietista-nutricionista y enfermero.

La familia no debería perder de vista a la mujer pregoréxica, pero sin forzar o agobiar con las cantidades de los platos o los ingredientes utilizados, ya que puede ser contraproducente y empeorar el pronóstico.

 “Los aportes diarios recomendados son 2000 calorías en el caso de una mujer con actividad media durante su embarazo debe consumir aproximadamente 300 calorías más”.

Escrito por: Andrea Velasquez

 

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