¡Pero yo quería un niño...!

Desde que nos damos cuenta que estamos esperando bebe, muchas de nosotras anhelamos el hecho de poder determinar que si queremos ¿niño o niña?. Lo cierto es que nosotros no podemos determinar el sexo de nuestro bebe. Pero qué pasa cuando llega ese día en que podemos descubrir el sexo de nuestro hijo(a), nos invade la emoción por saberlo claro!

La reacción normal

La intensidad del disgusto puede ser proporcional a las expectativas que se tienen respecto al hijo que se espera. Cuanto mayor interés haya en un sexo concreto, mayor será la decepción, aunque los padres tendamos a contrarrestarla diciéndose a sí mismos (y a los demás): «Lo importante es que el bebe venga bien».

Generalmente nos creamos falsas expectativas

Casi siempre el deseo de tener un niño o una niña responde a la premisa tradicional de que las hijas son más de las madres y los hijos de los padres. Algunas mujeres prefieren solamente niñas porque «se imaginan vistiéndolas lindo», y muchos hombres quieren tener niños «para enseñarles a jugar al fútbol». Marcando siempre el estereotipo, pero también hay madres que se decantan por los varones porque están seguras de que «las chicas sufren más en la vida y los chicos son más fuertes». ¿Cuántas veces habremos escuchado estas opiniones?

Sin embargo, hay decepciones, desgraciadamente también frecuentes, que llegan incluso a afectar a toda la familia, por causas educacionales, sociales y económicas.

Evite la desilusión

Cuando decidamos tener un hijo, hagámoslo porque deseamos ser padres y no por la ilusión de esperar el sexo que queremos la niña o el niño o por la parejita en el caso del segundo hijo. Disfrutemos nuestro embarazo a plenitud y cuando llegue el día de conocer el sexo del bebe, en vez de frustrarnos, sentirnos triste y hasta llorar; recibamos la noticia de manera positiva, recuerda que todos tus sentimientos los siente él bebe.

Por: Andrea Velasquez

Encuesta

¿Qué color crees que sea esta semana?